Emergencia ambiental en Santiago de Chile

 

 

    Los seis millones de habitantes que tiene esta ciudad  están sufriendo la contaminación ambiental  provocada por partículas de polvo suspendidas en el aire, por gases tóxicos y ozono. Sin embargo lo más peligroso no es el polvo, sino la combustión producida por la quema de diversos gases, entre ellos: óxidos de nitrógeno, de carbono y anhídridos sulfurosos, que emiten los automóviles y las industrias. Se estima que las industrias contaminantes ubicadas en el Gran Santiago son unas 5500 y el parque automotor de la ciudad supera los 900.000 vehículos.

    Las restricciones aplicadas para impedir que los altos índices de contaminación sobrepasen los límites considerados peligrosos, para la salud humana, no son ni eficaces ni suficientes porque sólo sirven para disminuir el nivel de contaminación el día  en que son aplicadas, al día siguiente se quitan y todo sigue igual. Una de las posibles soluciones a esta problemática sería la utilización del biodiésel ya que se trata de un combustible derivado del aceite vegetal con un bajo nivel contaminante ( ver nota sobre el Biodiésel), o el Hidrogeno ( ver nota sobre el Hidrógeno).

    Entre las medidas que el gobierno aplicó se encuentra la llamada de " vías exclusivas ", la cuál prohíbe a los vehículos particulares circular por las principales arterias de la ciudad que son exclusivas para el transporte colectivo. Pero el crecimiento del parque automotor y la caótica red vial provocan congestionamientos en otras arterias,  manteniendo el problema en pie.

   Ciertos gases arrojados al ambiente elevan la contaminación por ozono, que se forma a partir de gases y de la radiación solar, por lo que su presencia aumenta principalmente en el verano. Las autoridades ambientales consideran decretar con urgencia restricciones ante la proximidad de esa estación.

    En Octubre del 99 el nivel de ozono se elevó a 350,8 microgramos por metro cúbico sobrepasando ampliamente (en 141 oportunidades) el nivel permitido de 160.

    Esta es la realidad de los santiaguinos que respiran un aire ennegrecido y tóxico que causa enfermedades respiratorias como bronquitis, asma y severas molestias en los ojos y en las gargantas. Como si esto fuera poco, la ciudad esta ubicada en un valle (al igual que el D.F. de México) rodeada por la Cordillera de los Andes y por la Cordillera de la Costa, las cuáles obstruyen la circulación del aire y la eliminación de partículas tóxicas.

Ver Lluvia Ácida

 

Fotografías: Anabella C. Greco

 

 

 

 

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