BIOMASA: La energía que se obtiene directa o indirectamente
de
recursos biológicos.
Si consideramos que desde tiempos remotos el hombre se calentó utilizando como
combustible la madera, estamos en condiciones de afirmar que la biomasa es la
fuente de energía más antigua de la humanidad. Derivada del procesamiento de
la inmensa cantidad de residuos orgánicos producidos en el mundo. Su combustión
en hornos o calderas puede generar electricidad o calor. Específicamente, la
biomasa consiste en liberar la energía solar que se encuentra almacenada en los
vegetales, animales y residuos agrícolas mediante su combustión. La biomasa
proporciona dos tipos diferentes de energía: 1) Calor y Electricidad 2)
Combustibles líquidos.
En el 1º caso, mediante la incineración de los desechos, se produce vapor de
alta presión y calor, o bien puede utilizarse el método de descomposición,
del cual se obtiene gas metano. Indistintamente del método utilizado, ambos
resultantes pueden ser conectados a turbinas de vapor o de gas, según el caso,
y de ahí generarse luz y calor. Un ejemplo de este ciclo es el utilizado en
algunas localidades de la República de China, en donde se obtiene gas a partir
de la descomposición del estiércol.
En el 2º caso, estos biocombustibles permiten sustituir al petróleo, el gasóleo
y la nafta, siendo especialmente útiles para el sector del transporte y también
para alimentar motores de generación eléctrica. Estos ecocarburantes pueden
ser utilizados como aditivos para la nafta sin plomo y son denominados como
gasohol (mezcla de gasolina y metanol o
etanol) siendo posible su destilación desde desechos de madera o cosechas agrícolas
y considerados de primera importancia en economías como las de la República
del Brasil, en donde el procesamiento de la caña de azúcar permite la obtención
del etanol. Una de las principales materias primas para la obtención del
metanol es el residuo orgánico (sobre todo los desechos de madera), en cambio,
el etanol suele destilarse desde el grano, las cañas azucareras y gran variedad
de vegetales con gran concentración de almidón.
Cabe aclarar que la biomasa constituye la forma de energía principal de las
zonas en desarrollo. Ya a principios de la década del 80', estas energías
llegaron a constituir más del doble de la energía nuclear en el suministro
mundial de energía. Una de las contraprestaciones que posee
este tipo de energía es su dependencia de los campos cultivables y forestables
y el aumento en el precio de los alimentos que resultaría de la utilización de
esos campos cultivables para alimentar el ciclo de la biomasa.
La biomasa produce mas o menos el 10% de la energía mundial, sin embargo se
estima que su utilización irá en aumento debido al incremento de la población
en países en vías de desarrollo y un sostenido aumento del consumo en los países
desarrollados. También se supone que mediante la utilización de
avanzadas tecnologías, el provecho de la biomasa podría incrementarse y llegar
a procurar entre el 70 y el 80% del total de la energía mundial.
Alejandro
Gabriel Lococo
16-09-2001
Archivo
de Combustibles Ecológicos