Los cambios de hábito y una mejor
"ecología doméstica"
El planeta tierra se está
calentando lentamente, el clima se deteriora día a día y los
suelos, ríos y mares corren peligro de contaminación. Todo
esto sumado a la producción de una enorme cantidad de basura son peligros que
acrecientan el deterioro de nuestro medio ambiente y amenazan la subsistencia de
los recursos naturales.
Según Greenpeace el ahorro de energía es el medio más efectivo para disminuir
las emisiones contaminantes de dióxido de carbono a la atmósfera. Hay datos
que dicen que más de la mitad de esas emisiones contaminantes proviene de la
combustión en pequeña escala y del transporte, mayormente el automotor.
Es en muchas de nuestras acciones cotidianas, aunque no lo parezca, donde
podemos encontrar numerosas posibilidades para contribuir con la preservación
de nuestro planeta, simplemente con la modificación de algunos de nuestros hábitos
domésticos.
Estas son algunas de las recomendaciones:
* La mayor
parte del consumo energético en una vivienda proviene de la calefacción. Si la
misma no se encuentra en buenas condiciones se desperdicia entre un 30 y un 50
por ciento de energía. Por lo tanto es sumamente necesario controlar el buen
funcionamiento del sistema. Del mismo modo se debe comprobar que haya un buen
aislamiento (en los cierres de ventanas y puertas y en las grietas de paredes y
techos, por ejemplo) ya que evitan la fuga de calor.
* Cuando se
calientan líquidos se recomienda hacerlo en recipientes tapados ya que se
ahorra entre un 20 y un 30 por ciento de energía. También se debe evitar que
la llama sea mayor a la base de la cacerola. Y al comenzar el hervor, se debe
bajar el fuego al mínimo. Cuando se abre la puerta del horno se pierden entre
15 y 25 grados de temperatura: recuperar el calor requiere mucho más energía.
Por eso se debe abrir el horno la menor cantidad de veces posible.
* Aprovechar
la luz del día al máximo y dejar apagados los artefactos eléctricos cuando no
son utilizados. El buen uso de éstos puede significar un gran aporte al ahorro
energético.
* Cuando se abre la heladera se produce una pérdida significativa
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Un Consejito
Cuide de la eficiencia energética de su freezer o heladera. Mantenga la puerta abierta solamente el tiempo necesario. Evite cubrir los estantes con tablas, vidrios o plásticos, pues ellos impiden la circulación del aire frío. Mantenga la serpentina, localizada en la parte trasera de la heladera y del freezer, siempre libre y limpia. Instale los equipamientos en locales ventilados, apartados de paredes o muebles, y distantes de fuentes de calor. |
de aire frío y
compensarla requiere mucha más energía, por lo tanto se recomienda abrirla sólo
lo indispensable.
* También
se puede favorecer a mejorar el medio ambiente si el lavarropas se pone en
funcionamiento con agua fría y se tiende la ropa al sol y al aire. Asimismo se
debe encender el lavarropas y el lavavajillas sólo con su capacidad máxima
ocupada.
* El uso
racional del agua suma del mismo modo otra herramienta ecológica. Es
fundamental adoptar el hábito de utilizar las canillas sólo lo imprescindible
y así reducir el tiempo que permanecen abiertas. Una canilla abierta gasta
entre 11 y 19 litros por minuto.
* Otra forma
más de ahorrar energía sería cambiar los baños de inmersión por las duchas.
* También
sería muy adecuado instalar un tanque de agua de lluvia para regar el jardín o
limpiar los pisos.
* Producir
la menor cantidad de basura posible también es una forma de contribuir a la
preservación del medio ambiente. La disminución de residuos se puede lograr al
evitar los productos excesivamente embalados.
El transporte, en especial el automotor, aporta una inmensa cantidad de los
gases tóxicos que contaminan la atmósfera. Si se suma a esto que los vehículos
normalmente causan embotellamientos, que resulta difícil encontrar lugar para
estacionar y que los sitios para dejar el auto son muy costosos, bien podría
ser momento de evaluar la forma en que se viaja y tratar de encontrar medios más
efectivos para hacerlo como por ejemplo compartir el auto o incorporar la
bicicleta. Por cada 4,50 litros de combustible que quema un auto entran en la
atmósfera entre 9 y 10 kilos de dióxido de carbono.
Si a pesar de todo resulta imposible descartar el coche existen muchas
posibilidades a tener en cuenta para darle un buen uso y así mejorar su
funcionamiento con el propósito de preservar el medio ambiente y obtener una
conducción segura y a la vez económica. Estas son algunos de las
recomendaciones:
* Al poner
en marcha el vehículo se debe utilizar el cebador lo mínimo indispensable y
esperar que la temperatura suba antes de salir a circular.
* Tanto las
aceleraciones como las frenadas deben ser suaves y progresivas, de lo contrario
el consumo aumenta varias veces. En lo posible frenar con anticipación y dejar
que el coche se detenga solo, soltando el acelerador y poniendo punto muerto, de
esta manera se aprovecha recorrer cientos de metros sin consumo, y es también
una manera de lograr economía.
* No se debe
confundir la conducción lenta con económica. Lo ideal es tener una velocidad
constante a un régimen de vueltas en que le motor no funcione forzado. De esta
forma el motor tiene un funcionamiento suave, sin vibraciones y de bajo ruido.
* Afinar el
auto significa consumir 9 por ciento menos de combustible, lo que es equivalente
a un 9 por ciento menos de emisiones contaminantes.
* De la
misma manera tanto el alineamiento de las ruedas como el buen mantenimiento del
carburador, los platinos y el escape, también ahorran combustible y restan
emisiones tóxicas.
* A 130 km./h
las ¾ partes de la potencia del motor se consume para vencer la resistencia del
aire. Los diseños de las carrocerías aerodinámicas resultan a veces
dificultosas para las aceleraciones, rodadura, confort, etc. La economía se
logra bajando la velocidad en caso de vientos no favorables.
* A 100 km/h
con ventanillas abiertas se consume un 4% más. Se recomienda abrir la misma
cantidad de ventanas adelante y atrás.
* Las
autopistas son las más económicas, esencialmente porque carecen de cruces y
semáforos que obliguen a frenar y acelerar constantemente, logrando de esta
manera economizar mucho combustible y en general todos los demás insumos del
auto, como frenos, neumáticos, amortiguadores, aceite, etc. Asimismo las
autopistas están niveladas en la mayoría de su trayecto, evitando de esta
forma las subidas que aumentan el consumo.
Autora: María Fernanda Cobas