CAMPAÑA ENERGÍA
En momentos de profunda crisis económica, como la que atraviesa
Argentina, pareciera que es inapropiado prestarle atención a los problemas ambientales. Sin embargo, esa percepción pasa por alto las profundas vinculaciones que existen entre el correcto manejo de los recursos naturales y el equilibrio de los ecosistemas con las causas que originan pobreza, marginación y mayores costos sociales y económicos en el futuro.
Corresponde a los funcionarios públicos extremar su percepción del tema ambiental en momentos críticos como los que se viven, ya que cada decisión (o ausencia de decisión) termina impactando con mayor crudeza sobre las poblaciones más vulnerables, perdiéndose oportunidades de desarrollo y generando mayores costos a los estados provinciales y nacional.
El caso del Cambio Climático, y las actuales negociaciones en la COP6, es un caso paradigmático en este sentido: un tema aparentemente distante puede resultar en enormes costos sociales y económicos para la Argentina, además de consolidar una desigual distribución de los recursos a escala global.
"Sumideros", Cambio Climático y Pobreza
En las actuales negociaciones de la COP6 sobresale la decisión que deberá adoptarse acerca de la inclusión o no de los denominados "sumideros" en el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL). Esta decisión tendrá enormes repercusiones para la Argentina, ya que la inclusión de los sumideros en el MDL, tal como lo desea Estados Unidos, reforzará una asimetría mundial que daña las posibilidades de desarrollo de los países de América Latina y refuerza tendencias de alto impacto ambiental y por lo tanto, alto impacto social y económico para nuestros países.
Si los sumideros ingresan en el MDL, se tendrán algunas consecuencias económicas directas:
a) El ingreso de inversiones por el MDL en un país como la Argentina disminuyen (ver informe "Energía Eólica Vs. Prima Klima", Octubre 2000)
b) El valor de venta de los certificados de carbono (CERs) disminuye, por lo tanto, la venta de CERs que puede realizar la Argentina tendrá un menor valor en el mercado internacional. Se desvaloriza el valor de la tonelada de carbono, por lo tanto vendemos un producto a más bajo precio, lo que implica menor ingreso de divisas (ver informe "Energía Eólica Vs. Prima Klima", Octubre 2000)
c) No se produce transferencia de tecnologías limpias en las condiciones favorables que presenta el primer período de compromiso (hasta el 2012), durante el cual el mundo industrializado tiene compromisos de reducción (necesidad de inversiones) y Argentina no posee compromisos, es decir, puede participar en el MDL sin tener que cumplir metas propias. Argentina tendrá que recurrir a adquirir tecnologías limpias cuando tengamos compromisos que cumplir (muy probablemente en próximos períodos de compromiso, después del 2012) esto significa que pagaremos más caro el acceso a esas tecnologías (ver informe "¿Deberían incluirse los Bosques y otras Actividades de Cambio en el Uso del Suelo en el MDL?", Septiembre 2000)
d) Desde el punto de vista climático, la efectividad del Protocolo de Kioto disminuye ya que se reduce el esfuerzo real en la reducción de emisiones, se debilita el control de las acciones de mitigación en general, el mundo retrasa la ampliación del uso de tecnologías limpias y los sumideros no resultan en reducciones de emisiones reales. Todo esto implica que el calentamiento global no es frenado y continúa agravándose. (ver informe "¿Deberían incluirse los Bosques y otras Actividades de Cambio en el Uso del Suelo en el MDL?", Sept.2000)
Si el calentamiento global continúa incrementándose:
a) Argentina, como todo país en desarrollo, es altamente vulnerable debido a su alta dependencia de los recursos naturales y, por ende, de la estabilidad climática que sostiene a los ecosistemas naturales. Esto impacta fuertemente en actividades económicas como la agricultura, la ganadería y la pesca, actividades centrales en la economía argentina, agravando la crisis que atraviesan tales actividades en la actualidad.
b) Se expanden la fronteras de enfermedades cuyos vectores encuentran nuevas áreas para expandirse. Lo que ha sucedido con el dengue en nuestra región puede ser un indicio de esa tendencia. Es previsible que otros vectores de enfermedades como la malaria, el hanta, etc. expandan su áreas de influencia sobre nuestro país. Esto incrementa también los gastos en políticas sanitarias que no son fáciles de disponer en Argentina. (ver Anexo 2 en el informe "La Lógica del carbono", septiembre 1997)
c) Se incrementan los eventos meteorológicos extremos en todo el mundo. En la región de América latina se advierten fenómenos de mayor intensidad, tales como la mayor virulencia de huracanes tropicales, mayores sequías o mayores precipitaciones según las regiones y eventos de mayor magnitud como es el caso del fenómeno El Niño. El Niño es un claro ejemplo de un evento meteorológico que al incrementar su intensidad impacta directamente en inmensas áreas ocasionando pérdidas económicas (cosechas, ganado, infraestructura, viviendas, etc.) dejando a su paso las secuelas de pobreza y desplazamientos de poblaciones, las que constituyen verdaderos refugiados ambiéntales. El Niño de 1997-1998 se considera el evento meteorológico del siglo, ahora los científicos están advirtiendo sobre el próximo evento El Niño que vendrá (ver Anexo 1)
d) El cambio climático genera una situación crítica para todos los ecosistemas, se modifican las condiciones favorables para los cultivos comerciales poniendo en crisis las economías regionales asociadas a ellos. Los ecosistemas boscosos difícilmente podrán adaptarse a esos cambios en pocas décadas, etc. Los países en desarrollo son más vulnerables a estos eventos por la falta de recursos para inversiones, seguros sociales, etc.
Lo anterior muestra que lejos de ser el calentamiento global y las negociaciones en la COP6 temas ajenos a la realidad y al futuro inmediato de Argentina, son temas que determinan las condiciones de los ecosistemas y los recursos naturales que influyen de manera directa en las posibilidades de desarrollo del país.
Lejos de tratarse de un tema de "baja prioridad", los gobiernos deberían reconocer que se trata de un tema que ya está generando impactos ambientales, en la salud de la gente y agravando situaciones de pobreza y marginación. No prestarle debida atención a estas negociaciones resultará en un incremento de tales tendencias para los próximos años y décadas.
Greenpeace Argentina.