Sólo en Capital Federal y Gran Buenos Aires se recolectaron, en el
primer semestre del año, 988.568 toneladas de residuos domiciliarios, lo que da una cifra de
1,5 Kg. arrojados en un día por cada habitante. Existen desechos de toda clase,
veamos entonces, los porcentajes: 51,5 %
de desechos de alimentos; 2% de materiales de demolición; 2,7% de telas; 1,8%
de maderas; 17,4% de papel; 14,5 % de plástico; 3,1% de metales, y 6 % de
vidrio. Una vez tirados y embolsados, son llevados a lugares donde se los
extiende y tritura y luego se los recubre con tierra; es decir se los compacta y
entierra, evitando muchas veces que le llegue el oxígeno, un agente importante
para transformarlos. El tiempo de transformación varía de acuerdo al clima y
al lugar donde son arrojados. Estos son algunos ejemplos:
Sus componentes son altamente
contaminantes y no se degradan, pueden empezar a separarse luego de 50 años al
aire libre. Los metales de mayor preocupación, presentes en las pilas de uso
doméstico son el cadmio, manganeso, mercurio, níquel y zinc.
Métodos
de disposición recomendados para pilas usadas:
Alcalinas preferentemente relleno de terreno opción
incineración
Carbón- Zinc preferentemente relleno de terreno
opción incineración
Níquel-Cadmio preferentemente reciclado opción relleno de terreno
La técnica de la incineración permite destruir el
material y convertirlo en ceniza
inerte. Los constituyentes más volátiles, como el cadmio, el mercurio, y el
zinc, se incorporan a los gases en forma de partículas finas. La proporción de
estos contaminantes descargados al medio ambiente depende de la efectividad de operación del equipo. El manejo de
esos residuos de combustión donde algunos de los metales pueden haberse
convertido en compuestos móviles como cloruros, configura un riesgo adicional
en esta tarea.
En cuanto a los rellenos de
terreno, hay que reconocer que en la descarga de estos productos, encontraremos
una acumulación de metales que pueden generar descargas eléctricas y gases
inflamables.
La botella de vidrio, en
cualquiera de sus formatos, es un objeto muy resistente. Para los componentes
naturales del suelo es muy difícil transformarla. Formada por arena y carbonatos de sodio y de calcio, es
reciclable en un 100%. Se trata del único material que puede ser recuperado en
su totalidad.

1)
De cada kilogramo de envase de vidrio reciclado se obtiene 1 kg.
de nuevos envases.
2)
Un kilogramo de envases de vidrio usado ahorra 1,2 kg. de materia prima.
3)
Una tonelada de envases de vidrio usados ahorra 130 kg. de
combustible, especialmente gas oil.
La fabricación de los envases no retornables ha propiciado su reciclado. Ahora, con la práctica del no retornable, la mayoría de los envases vuelven a convertirse en materia prima y a ser botellas realmente nuevas. En este concepto la sociedad debería entender que la expresión adecuada no es "Usar y Tirar", sino "Usar y Reciclar".
Las botellas de plástico son las más
rebeldes a la hora de transformarse. Al aire libre pierden tonicidad, se
fragmentan y se dispersan. Enterradas duran más. La mayoría está hecha de
tereftalato de polietileno (PET), un material duro de roer: los microorganismos
no tienen mecanismos para atacarlos.
De acero y plástico, los
encendedores descartables se toman su tiempo para convertirse en otra cosa. El
acero expuesto al aire libre, recién comienza a dañarse después de 10 años.
El plástico, en ese tiempo, no pierde el color.
Los vasos descartables de
polipropileno contaminan menos que los poliestireno - material de las cajitas de
huevos-. Pero también tardan en transformarse. El plástico queda reducido a
moléculas sintéticas; invisibles pero siempre presentes.

La masiva fabricación de neumáticos y las dificultades para hacerlos desaparecer una vez usados, constituye uno de los graves problemas medio ambientales de los últimos años.
Existen métodos para conseguir
un reciclado coherente de estos productos pero faltan políticas de recuperación
y eliminación de los componentes contaminantes de las gomas de los vehículos.
Los residuos de neumáticos pueden convertirse en energía eléctrica utilizable
en la propia planta de reciclaje o conducirse a otras instalaciones
distribuidoras. Los residuos se introducen en una caldera donde se realiza su
combustión. El calor liberado provoca que el agua existente en la caldera se
transforme en vapor de alta temperatura y alta presión que se conduce hasta la
turbina. Al expandirse mueve la turbina y el generador acoplado a ella produce
la electricidad, que tendrá que ser convertida para su uso directo.
Desactivarán el basural más
grande del país
Se encuentra en Villa Domínico (ocupa también terrenos de los municipios de Quilmes y Avellaneda) y pertenece a la empresa de Coordinación Ecológica Área Metropolitana Sociedad del Estado (CEAMSE), dejará de funcionar en un año y medio tras un acuerdo que firmó la compañía con la provincia y con ambas comunas del Gran Buenos Aires. |
El papel, compuesto por celulosa, no le da mayores
problemas a la naturaleza para integrar sus componentes al suelo. Lo ideal es
reciclarlo para evitar que se sigan talando árboles para su fabricación.
Viendo estos ejemplos y considerando el aumento de la población urbana y la sociedad de consumo, que a su vez se transforma en consumidora de productos elaborados, nos urge encontrar la forma de reciclar mayor cantidad de desperdicios en el menor tiempo posible, para que el impacto en el medio ambiente sea mínimo.
Fuente: Revista Viva - Clarín
Fotos: Walter Leone