ARGENTINA SE OFRECE PARA RECIBIR BASURA NUCLEAR.
El año pasado FUNAM difundió públicamente que
la CNEA estuvo promoviendo un proyecto para importar combustible nuclear agotado
altamente radiactivo desde las centrales nucleares del Brasil (25). Si se
concretase este acuerdo bilateral la basura nuclear de los reactores brasileños,
que trabajan con uranio enriquecido y son moderados por agua ligera, entraría a
la Argentina para ser utilizada como combustible en los reactores locales, que
operan con uranio natural y son moderados por agua pesada. Los detalles de este
proyecto, denominado Ciclo Tandem, pueden conocerse revisando los trabajos que
publicaron en Argentina Clara Belaunzarán, Osvaldo Cristallini y Domingo
Quilici de CNEA. La revista "Ciencia Hoy" publicó uno de estos
trabajos en 1995 (24). De este modo el contrato firmado con Australia no solo
permite la venta de un reactor; también habilita indirectamente proyectos como
éste (25).
Este no fue el único proyecto destinado a convertir la Argentina en basurero
nuclear. FUNAM difundió públicamente el 28 de noviembre del año pasado que
tanto INVAP como CNEA alentaron sin éxito el llamado "Proyecto Kilovatio
Limpio" (32). La idea era vender reactores nucleares tipo CAREM a otros países,
proveerles el combustible, importar posteriormente sus residuos radiactivos y
almacenarlos definitivamente en Argentina. Pero la Constitución de 1994 lo hizo
fracasar prematuramente. ¿En qué consistía?. Conrado Franco Varotto, Director
Ejecutivo y Técnico de la Comisión de Actividades Espaciales, lo describió en
un reportaje que le realizó Julio Fernández Baraibar de la revista Línea (30). El director de la CONAE dijo en ese reportaje: "Nuestra idea era
hacer y vender internacionalmente este tipo de reactor [el CAREM] con el
criterio llamado ‘venta de kilovatio limpio’. Uno de los puntos que más
dificultaron el desarrollo de la energía nuclear ha sido el problema de los
residuos nucleares y su destino. Nuestro punto de vista era colocar reactores
CAREM al cliente y venderle el kilovatio limpio. El combustible que pongo en
esos reactores es proporcionado por nosotros, el reactor produce la energía y
ese combustible, una vez utilizado, me lo llevo" (30).
La
iniciativa "kilovatio limpio" hacía más atrayente la oferta del
reactor nuclear fabricado por INVAP, ya que ofrecía a los potenciales clientes
de otros países recibir y almacenar definitivamente en Argentina los residuos
radiactivos que produjesen esos reactores CAREM. "Lo importante para ellos
era vender reactores nucleares y que ingresaran dólares a la cuenta de la
empresa. Que el país se convirtiera en basurero nuclear del mundo no les
preocupaba" (30) (32). La Constitución de 1994 no solo tornó inviable el
proyecto. También causó disgusto en el "establishment" nuclear.
Conrado Franco Varotto sigue siendo uno de sus detractores. En el reportaje que
le concedió a la revista Línea expresó: "Yo no puedo poner materias que
son legislables " y por ende variables- en una Constitución. Y esto es lo
que se hizo. Y esa es la razón de mi comentario.
Concretamente se pusieron limitaciones en cuanto al manejo de material
radiactivo". Según Varotto los legisladores impidieron un gran negocio
para la Argentina. Al hablar del problema internacional de los residuos
radiactivos sostuvo que era "un negocio de miles de millones de dólares.
Usted encara un proyecto de este tipo y dice yo quiero ser el número uno en el
mundo en resolver este problema e inmediatamente le da trabajo a miles de
personas. Eso es visión de futuro. Si yo pongo limitaciones constitucionales en
el manejo de residuos no estoy pensando en las consecuencias estratégicas a
largo plazo" (30) (32).
El contrato de INVAP para la venta de un reactor nuclear a Australia retomó en parte el proyecto "Kilovatio Limpio". Solo que en lugar de recibir la basura nuclear extranjera por tiempo indefinido se optó por la permanencia temporaria. Argentina no solo fue vista como basurero de residuos radiactivos por el propio gobierno. También nos evaluó una empresa multinacional. El 23 de octubre de 2000 FUNAM difundió que el grupo PANGEA "después de estudiar numerosos países durante 5 años concluyó que cuatro de ellos eran aptos para construir un depósito internacional de residuos altamente radiactivos. Los dos primeros en esa lista son Australia y la Argentina (51).
Autor: Raúl Montenegro