Biomasa y cambio climático
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Almacenado de biomasa |
El efecto invernadero natural es un hecho constatado y la variabilidad natural del clima ha existido siempre a lo largo de la historia del mundo, pero no existen dudas de que la emisión de los gases de efecto invernadero aceleran el calentamiento de la atmósfera y colaboran al cambio climático que, según las ultimas previsiones, puede trascender negativamente en muchos aspectos de las actividades humanas.
Las estrategias en desarrollo se centran en controlar
y estabilizar las emisiones de gases de efecto
invernadero, originados por actividades, pero
esencialmente por la combustión de carbón,
petróleo y gas, tanto
en la generación de energía como
combustibles para transporte.
Dentro de las estrategias para solucionar
este
grave problema están los programas para
reordenar el sector energético,
esencialmente
con la promoción de las energías renovables.
La biomasa se detecta como un pilar de futuro
para colaborar en esta solución.
En nuestro país ya hay realidades con la
puesta en operación de plantas de producción
de biocombustibles, cogeneración basada en
biomasa y otras iniciativas que en los últimos
meses alcanzan carácter exponencial. En
Asturias se ha creado la Agencia Asturiana de
la Energía con objetivo esencial en la
promoción de la biomasa. El gobierno mallorquín
planea la construcción de una planta de
biocombustibles basados en cultivos de plantas
oleaginosas. La iniciativa privada esta
desarrollando importantes proyectos para
realización inmediata, y otras iniciativas
agrícolas e industriales arropan estas
iniciativas.
La biomasa ha creado una nueva variante agrícola:
la Agroenergética que posibilita una nueva
frontera en la agricultura tradicional y que
supone una ayuda al agricultor al utilizar
terrenos poco exigentes, áridos y de poco
aprovechamiento y utilizar el barbecho en estas
aplicaciones. El sector agrícola esta
acogiendo con gran agrado estas iniciativas
que, en un próximo futuro, significara un
porcentaje notable de
su actividad.
La tecnología para la generación eléctrica
con biocombustibles se basa en la combustión
directa de estos cultivos, pero más en la
gasificación de los mismos y en la combustión
de los gases producidos. Ya hay alguna
iniciativa que contempla el conjunto de la
producción:
Cultivo,Transporte, almacenamiento y pretratamientos,
Generación eléctrica y su transporte
La Agro electricidad ayuda a optimizar la
operación integrando todo el ciclo
productivo, tema muy importante ya que el
transporte, las distancias y sus costos, son
elementos importantes en el costo de este
sector.
La combustión de la biomasa produce emisiones
de CO2. Este gas es el principal elemento que
colabora, negativamente, al efecto
invernadero; por ello
es conveniente evaluar si la producción de
energía por medio de biomasa, tiene, en su
conjunto efectos medioambientales negativos.
El principal mecanismo por el que desaparece
le CO2 de la atmósfera es a través de su
absorción por los océanos y por la vegetación.
Sin embargo el tiempo de permanencia del CO2
es muy largo, por lo que los efectos de las
emisiones actuales estarán presentes durante
siglos.
Dentro de este equilibrio los cultivos
vegetales tiene una función de
"sumidero" fijando y reduciendo el
CO2 de la atmósfera.
El CO2 liberado en la combustión de la
biomasa ha sido previamente fijado en el
crecimiento del vegetal, con un balance muy
favorable, variable según los cultivos y los
sistemas tecnológicos de combustión, pero
siempre con un superávit medioambiental
claramente favorable, y en ningún caso
negativo.
La biomasa se nos presenta como un medio no
solo para desplazar a los combustibles fósiles,
sino como un medio
conseguir estabilizar las concentraciones de
CO2 producidas y emitidas en la generación
de energía.
En
la tabla adjunta se estima que para
conseguir estabilizar las concentraciones
equivalentes de CO2 en la atmósfera no a
niveles actuales, sino en los había en los
años treinta, seria necesario que el 40% de
la energía eléctrica producida en el mundo
se obtenga a partir de la biomasa.
Cuando
se adoptan las medidas necesarias para que
la biomasa se pueda considerar como recurso
renovable, la combustión de biomasa con
fines energéticos tiene un gran papel que
jugar en la estabilización futura de las concentraciones de CO2 y el esfuerzo que se
lleva a cabo para mejorar la tecnología
puede resultar de gran interés futuro
optimizando mas la aportación
medioambiental de la biomasa.
Extraído de: Ambientum