El estado de Nevada, cerca de tener el primer

 cementerio nuclear

  
     
    ¿No es para enorgullecerse?, el gobierno estadounidense modificó algunas normas ambientales -suena extraño, no?-, con el objeto de facilitar la aprobación de la construcción de un cementerio nuclear bajo la montaña Yucca de Nevada, para ubicar varias decenas de toneladas de residuos. Las autoridades del estado y los ecologistas protestaron por la medida.

    De acuerdo con las nuevas normas, el Departamento de Energía no tendrá que probar que las formaciones de roca del subsuelo, que rodean al lugar donde se emplazará el depósito nuclear, deberían prevenir la contaminación radiactiva del entorno.
    El gobernador de Nevada, el republicano Kenny Guinn, y la fiscal general del estado, Frankie Sue Del Papa, señalaron en una carta al secretario de Energía, Spencer Abraham, que la decisión supone rebajar los estándares para conseguir que se apruebe el controvertido proyecto.
    Actualmente, las normas rebajan la importancia de la existencia de barreras geológicas y, por tanto, permitirían que el cementerio nuclear se construyese en cualquier lugar, incluso en el sótano del Departamento de Energía en Washington.
    Las nuevas reglas entrarán en funcionamiento en pocos días y permitirán a las autoridades federales satisfacer las rigurosas exigencias medioambientales mediante una combinación de barreras geológicas naturales y avanzados depósitos de almacenamiento.

    El Departamento de Energía no ha decidido si recomendará la aprobación del polémico y viejo proyecto de construir un cementerio nuclear a 200 metros de profundidad, bajo la montaña Yucca, para albergar 70.000 toneladas de residuos nucleares.

    A esa posibilidad se oponen con fuerza los legisladores y el gobierno de Nevada, además de los grupos ecologistas, que denuncian que la montaña está cerca de una zona que sirve como fuente de agua potable. Además, el sitio es altamente vulnerable a los terremotos.

    El cementerio nuclear comenzaría a funcionar en 2010 y recibiría, durante 30 años, los desechos nucleares de 107 plantas de un total de 35 estados del país.

    El proyecto data de hace dos décadas y sus normas de seguridad deberían ser cumplidas durante 10.000 años, pero los detractores del plan estiman que la aprobación de las nuevas reglas no permitirán garantizar esa exigencia.

    Victor Gilinsky, ex miembro de la Comisión Regulatoria Nuclear, aseguró que las nuevas normas suponen "un abandono imprudente y radical de las reglas actuales", según señala una declaración jurada preparada a requerimiento del estado de Nevada.
    El Departamento de Energía anunciará antes de que concluya este año si recomienda o no al presidente, George W. Bush, la aprobación del depósito nuclear en Yucca.

    Con este panorama, ¿cuánto pueden tardan los cementerios nucleares en llegar a Latinoamérica?.  

   

  

  

   

Autor: Ariel Díaz

Panorama Energético

  

  

 

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