Denuncian fugas radioactivas en México.
La organización ecologista Greenpeace denunció
la existencia de frecuentes derrames incontrolados de líquidos
radiactivos y fugas de radiactividad en la planta nuclear mexicana de
Laguna Verde, en las costas de Veracruz.
Raúl Benet, director de Greenpeace-México, amenazó con interponer una
demanda penal si las autoridades no retiran la licencia de operaciones a
la central.
La demanda iría contra Alejandro Elías Ayub, director de la Comisión
Nacional de Electricidad, y el gerente de centrales nucleares del
organismo, Miguel Medina.
Greenpeace apunta a que la central carece de sistemas de protección
radiológica y de un plan de emergencia ante contingencias. Tales
conclusiones están fundamentadas en documentos internos del
funcionamiento de la planta obtenidos por esta organización y en los
resultados de dos auditorías. La organización solicita a los
legisladores mexicanos que abran una investigación para determinar las
condiciones en que funciona la central.
También piden que se revisen los informes que sobre ella han elaborado
la Secretaría de Contraloría y Desarrollo Administrativo, la Asociación
Mundial de Operadores Nucleares (WANO), y una empresa alemana de
verificación.
La planta nuclear de Laguna Verde, situada a 290 kilómetros al nordeste
de la capital mexicana, es la única que funciona en México desde 1989,
tras años de polémica sobre la seguridad de la planta y el manejo de
desechos nucleares que generaría.