Desarrollo y producción de autos semi-eléctricos para esta década.

   
        

    Ya es una realidad; en la actualidad, las 5 marcas automotrices líderes en el mercado mundial (GM, Ford, Toyota, Daimler Chrysler y Volkswagen) destinan en conjunto aproximadamente unos 5.000 millones de dólares anuales en el desarrollo de vehículos de motorización semieléctrica.
    Si bien 5.000 millones es una suma importante, cabe destacar que hoy en días los motores tradicionales a nafta y gasoil ocupan el 99% de la producción, y los semieléctricos sólo el resto.
    Sin embargo, las proyecciones para el 2010 son más que alentadoras. Se estima que para finales de esta década, el 40% de los vehículos se propulsarán mediante motores semieléctricos.
    El motor semieléctrico surgió de la necesidad de las automotrices de demostrarle al cliente su preocupación por el medio ambiente. Las primeras experiencias en el campo de la motorización eléctrica arrojaron resultados prometedores (130 Km. por hora y autonomía de recorrido continuo en ciudad de 190 kilómetros) pero con el inconveniente de tener que detenerse a recargar las baterías por aproximadamente tres horas. Debido a esto, se presento la idea del motor híbrido (semieléctrico), el cual alterna el funcionamiento con gasolina y electricidad. Mientras el vehículo marcha a gasolina, carga la batería que alimentará al motor eléctrico. Una vez cargada esta, el motor a gasolina deja de funcionar para dar lugar al eléctrico y así sucesivamente.
    El auto semieléctrico, representa para las automotrices una inversión a corto plazo. Este tipo de motor no sólo emite menor cantidad de gases a la atmósfera, también reduce el consumo a la mitad (un auto semieléctrico recorre 30 kilómetros con un litro de nafta, mientras que uno tradicional sólo 15).

    En síntesis el auto semieléctrico redondea varias necesidades (menor contaminación, menor consumo, mayor eficiencia) en beneficio de la propia automotriz, el cliente y el planeta.

  

   

 

Alejandro Lococo

 

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