Dramática merma en capa de ozono sobre la Antártica
Según el estudio de la agencia gubernamental de EE.UU. en algunas latitudes la reducción
de la capa de ozono llega hasta 99% en el invierno.
Una reducción masiva y generalizada de ozono en el corazón del agujero que se
forma anualmente en la Antártica revela un estudio que publica hoy la revista
"Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS)".
La investigación revela lo dramática que ha sido esa merma -iniciada a fines
de los años 70, pero más pronunciada en las décadas de 1980 y 1990- en
comparación con el mismo fenómeno en el Ártico.
Científicos del gobierno estadounidense que realizaron el estudio indicaron que
había una ausencia casi completa de ozono en algunas muestras atmosféricas
tomadas después de 1980, comparado con décadas previas.
Pérdida menor
En contraste, las pérdidas de ozono en el Ártico eran esporádicas, e incluso
las mayores no se acercan a las reducciones regulares en el hemisferio norte,
indicaron los investigadores.
"La pérdida en el Ártico es mucho menor que la pérdida en la Antártica",
dijo Robert Portmann, científico de la National Oceanic and Atmospheric
Administration (NOAA).
Los científicos han controlado el agujero de ozono en expansión sobre la Antártica
durante unos 20 años.
La Agencia Espacial Europea informó en octubre que la Antártica sufrió en
2006 las mayores pérdidas anuales en su capa de ozono: el agujero se extendió
por casi 28 millones de kms.
En la Antártica, la reducción del ozono en algunas altitudes excedía
frecuentemente el 90%, y a menudo aumentaba a 99% durante el invierno antártico
en el periodo posterior a 1980, comparado con las décadas anteriores.
En el Ártico, las pérdidas ocasionalmente llegaban a 70%, y se vieron algunas
de 50% a mediados de los años 90, cuando las temperaturas eran bajas, pero la
escala y alcance del problema era mucho menor a lo que se observaba en el
hemisferio sur.
Estudios recientes también destacaron grandes pérdidas de ozono en el
hemisferio norte, pero los investigadores de la NOAA indicaron que su análisis
mostró que estos eventos no parecían señalar una tendencia.
El estudio abarca más de 40 años de mediciones de ozono.
Cómo funciona
El ozono filtra los rayos ultravioletas peligrosos del sol que provocan daños
en la vegetación y cáncer de piel y cataratas en el ser humano. La capa de
ozono se degrada por productos químicos como el cloro y los clorofluoruros de
carbono (CFC), emitidos por el gas de aerosoles y refrigeradores. Desde 1987,
que se adoptó el Protocolo de Montreal, los gobiernos del mundo acordaron la
eliminación progresiva de los CFC.
La reacción química que ataca el ozono alcanza su nivel máximo cuando las
temperaturas son muy bajas durante el invierno austral, lo que ocurre
generalmente desde fines de agosto hasta octubre.
Fuente: www.elmercurio.cl, martes 26 de diciembre de 2006.