La energía geotérmica, extraída de
yacimientos de agua que se encuentran en las
profundidades de la Tierra,
cuenta con incontables ventajas y beneficios. Sin embargo, su desarrollo
no se ha extendido como debiera en Estados Unidos por falta de las
inversiones necesarias. Un informe del MIT, elaborado por un equipo
multidisciplinar en el que han participado miembros del Gobierno, señala
que, con la inversión adecuada, esta tecnología podría suministrar en
2050 hasta el 10% de la energía eléctrica instalada actualmente en el país.
El avance es cada vez más necesario, no sólo por evitar daños
medioambientales, sino también para contrarrestrar problemas económicos,
derivados de las fluctuaciones de los precios del crudo, o de las
interrupciones en su suministro, alertan los expertos. Por Yaiza Martínez.
El influyente Instituto Tecnológico
de Massachussets (MIT)
acaba de publicar un informe
realizado por un equipo de científicos, industriales y representantes
gubernamentales, en el que se analiza el futuro de la geotermia en Estados
Unidos.
La energía
geotérmica es una de las fuentes de energías renovables menos
conocidas, y se encuentra almacenada bajo la superficie terrestre en forma
de calor y ligada a volcanes, aguas termales, fumarolas o géiseres.
Las centrales térmicas aprovechan los yacimientos de agua que se
encuentran a una profundidad de entre 200 y 3.000 metros, cuya temperatura
puede llegar a alcanzar los 350º, pudiendo producir a partir de dichos
yacimientos una potencia que supera los 9.000 megawatios.
Utilizada por primera vez en Larderello, Italia, en 1904, esta fuente de
energía tiene un importante potencial para su desarrollo en numerosos países.
En más de 20 de todo el planeta aporta ya unos 13 mil MW de potencia, lo
que representa el 8% de la capacidad instalada mundial.
Grandes ventajas
Las ventajas de la geotermia radican en el ahorro energético (50% con
respecto a sistemas tradicionales), la disminución de ruidos (maquinaria
en salas de máquinas), escaso impacto estético, porque las centrales
carecen de unidades exteriores, y disminución de las emisiones de C02
como consecuencia del ahorro energético, entre otras.
El informe realizado por este equipo multidisciplinar sobre el futuro de
esta fuente energética en Estados Unidos destaca que una inversión pública
en I+D de mil millones de dólares permitiría superar los obstáculos
tecnológicos que actualmente impiden que se desarrolle a gran escala.
Según el estudio, el potencial de la geotermia profunda en el horizonte
de 2050 podría alcanzar hasta los 100 gigawatios, esto es, el 10% de la
potencia eléctrica y de calor instalada hoy en el país, aunque
produciendo un menor impacto medioambiental.
Los autores también ven en este desarrollo una forma de ayudar al país a
luchar contra la inestabilidad económica resultante de las fluctuaciones
del precio del crudo o de las interrupciones en su suministro.
La geotermia profunda consiste en explotar las formaciones geológicas
situadas a entre tres y 10 kilómetros bajo tierra. La fracturación
natural de las rocas se utiliza para calentar el agua, que se introduce
por inyección y luego se recupera de los pozos de extracción.
Más inversión
Pero, a pesar de todas las ventajas que presenta la geotermia, los autores
del informe denuncian que no existen actualmente las iniciativas
necesarias para la potenciación del desarrollo de las fuentes geotérmicas
en Estados Unidos, lo que ha limitado el progreso de la tecnología.
No ha sucedido lo mismo en otros países, donde se ha dado un avance
significativo en este sentido, como en Soultz
(Francia), bajo los auspicios de la Unión Europea; o en Australia, con
patrocinadores privados. En ambos sitios, los resultados obtenidos han
superado las expectativas, señalan los investigadores.
Ellos proponen por tanto que las instituciones y organismos públicos y
privados contemplen y apoyen esta fuente de energía, que presenta todas
las ventajas anteriormente citadas y que ha avanzado mucho desde sus
inicios a nivel técnico, volviéndose cada vez más factible.
Desarrollo masivo
El desarrollo masivo de esta tecnología permitiría a Estados Unidos
liberarse en cierta medida de su dependencia a los combustibles fósiles y
cumplir con los desafíos medioambientales.
Podrían instalarse en diversas áreas del país. Un análisis técnico
económico ha revelado que en siete posibles lugares candidatos el coste
del kilowatio hora se estrablecería entre los 12,7 y los 104,9 centavos
de dólar durante la fase de desarrollo, y entre 3,6 y 9,2 centavos de dólar
en la fase de producción.
Por todo, los autores recomiendan el lanzamiento de un programa
"agresivo" que implique a las agencias federales, sobre todo al Departamento
de Energía nacional y al USGS,
en el desarrollo de proyectos pilotos, más allá de las instalaciones ya
existentes. Asimismo, el informe recomienda que se pongan en marcha
iniciativas políticas y fiscales, y que Estados Unidos entre a formar
parte de proyectos internacionales como el Copper Basin, en Australia, o
el de Soltz de Francia.
Dada la influencia del MIT en la política nacional de Estados Unidos y la
participación de miembros del Gobierno en este informe, se considera que
este planteamiento será objeto de una profunda reflexión en las
instancias políticas de Washington.
Geotermia en Europa
En nuestro continente, existen proyectos como el ENGINE
Project (Enhanced Geothermal Innovative Network for Europe),
respaldado por el VI Programa Marco de Investigación y Desarrollo de la
UE, cuyo principal objetivo es la coordinación de las iniciativas de I+D
para recursos geotérmicos y que está compuesto por 35 socios que
representan a 16 países europeos y otros tres países exteriores, con
ocho compañías privadas implicadas.
Otro proyecto destacable es el "European
Hot Dry Rock", en el que participan Francia, Alemania, Italia y
Suiza. Según la CE,
Europa es actualmente líder mundial de esta tecnología.
Yaiza Martínez
lunes 26 Marzo 2007