Habrá que importar gas de Bolivia
En el 2005 habría que importar gas de Bolivia
Repsol YPF se zambulle al agua
Si las petroleras no reciben señales de precios adecuadas empezarán a hacerse notar olas de escasez desde el lado de la producción física
En la actualidad, la actividad petrolera sólo logra incorporar un volumen de nuevas reservas equivalentes al 30% de los 45 millones de metros cúbicos que se extraen cada año.
La diferencia restante es cubierta a través de técnicas de recuperación secundaria o asistida que se desarrollan sobre viejos yacimientos, o bien por exploraciones de mediano riesgo encaradas sobre zonas próximas a los bloques que registran desde hace décadas una producción madura.
En una jornada organizada por el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) sobre la Plataforma Continental Argentina y su Soberanía sobre los Recursos Naturales, el director de Exploración y Producción para América latina del Grupo Repsol YPF, Rubén Patritti, explicó que existe un riesgo cierto de tener que recomenzar para el 2005 con la compra de gas a Bolivia.
En lo que atañe a la producción, advirtió que, más allá de los datos coyunturales aportados por la crisis nacional, resulta evidente que se atraviesa una etapa de estancamiento en el ritmo de extracción que será imposible de perforar porque se llegó a un límite en el hallazgo de nuevas reservas.
El directivo de Repsol YPF mencionó que los descubrimientos que se materializan contienen entre 1 a 10 millones de barriles, mientras que la producción alcanza 300 millones de barriles anuales (entre crudo y gas equivalente).
La solución que dará sustentabilidad al negocio petrolero estriba -dijo- en la incorporación a la producción de nuevas cuencas como es la de Somuncurá, que ubicó geográficamente entre la Neuquina y la del Golfo San Jorge.
Con un mercado mundial en el cual el precio del barril perforó los u$s25 dólares, para Repsol YPF hubiera sido factible comenzar a extraer crudo del mar del Golfo San Jorge, pero nunca con un "tax" del 20% como el que surgió tras la aplicación de retenciones, concluyó Patritti.
En esa reunión técnica organizada por el IAPG el director general de Total Austral, Ives Grosjean, afirmó: "Si las productoras de hidrocarburos no reciben señales de precios adecuadas comenzarán a verse otras de tipo negativo desde el lado de la producción".
Entre el rosario de quejas escuchadas, Grosjean sumó los diferendos jurídicos e impositivos que soporta la actividad.
Las plataformas del yacimiento Hydra del consorcio Cuenca Austral Marina se ubican a 7 millas de la costa, pero como la Constitución de la provincia de Tierra del Fuego contradice las leyes nacionales en la materia, el directivo de Total se preguntó cómo se hace para definir a quién se pagan los impuestos de sellos e ingresos brutos.
El asesor de PECOM Carlos Cortizas mencionó por su lado que, tras el derrumbe de precios internacionales registrado entre fines de 1997 y comienzos de 1998, la producción de líquidos acusó dos años de continuos retrocesos del orden del 3% anual y sólo un tímido avance del 1% en el 2001.
A modo de remate de su exposición también recordó que, entre 1990 y el 2001 la producción de los 15.000 pozos petroleros que se encuentran activos cayó a una media de 9,5 a 8 metros cúbicos diarios, lo que revela que falta "petróleo nuevo".
A la hora de dar señales concretas sobre los plazos que insume el descubrimiento y desarrollo de un hallazgo petrolero relevante, el gerente de Estrategia de Total Austral, Javier Rielo, recordó que las reservas de Carina y Aries, ubicadas frente a las costas de Tierra del Fuego, insumieron un plazo de 20 años para lograr su puesta en producción.
Ernesto De Paola
(extraído de INFOBAE del 29/11/2002)