La energía ya no resiste el nivel de consumo mundial
Las fuentes
tradicionales y las alternativas no dan abasto con un estilo de vida global
que agota combustibles y hace recaer los costos en los más carenciados.
Estamos mundialmente embarcados en un
modelo de desarrollo que es cada vez más ávido de energía, que no
puede ser creada a partir de la nada.
Durante milenios, usamos sólo leña. Ahora, casi usamos sólo petróleo, después
de haber pasado por una etapa "aún no totalmente superada" en que la
principal fuente de energía era el carbón.
En principio, el suministro de energía principal "el sol" es ilimitada,
pero tiene un costo creciente. La otra fuente inagotable es el interior de
la tierra, incluso la opción nuclear. Todo lo demás es derivado del
sol.
Pero, de lejos, las fuentes más importantes son los hidrocarburos fósiles
—petróleo y sus derivados y gas. El que los tiene, los venderá cada vez más
caros. El que no los tiene, si tiene poder, se apoderará de ellos de cualquier
modo y en cualquier lado; y si no lo tiene pagará precios cada vez más
exorbitantes y será cada vez más pobre.
Eso es independiente de una eventual "economía del hidrógeno" (que
es sólo un vector y no una fuente primaria, ya que debe ser fabricado usando
electricidad) o del aumento de la importancia de las aún marginales fuentes
"alternativas" (eólica, fotovoltaica, mareomotriz).
Y los agrocombustibles, que están hoy tan de moda y que no resolverán
nada y ya han empezado a encarecer el maíz en México. La capacidad hidráulica
es limitada y todas tienen un gran impacto ambiental. La nuclear está
renaciendo porque la gente le teme menos que al cambio global del clima.
El peor caso es el de quien tiene los recursos, los malgasta y no busca mayor
explotación. Ese parece ser nuestro caso. Se sabe: los argentinos nunca
hemos sido previsores.
Pero hay otro aspecto para tener en cuenta: ¿es racional y sostenible una
sociedad basada en el consumo cada vez más ilimitado de energía y de otros
recursos? Imaginemos 2.500 millones de chinos e indios pretendiendo vivir
como los estadounidenses, con dos o tres automóviles por familia. Tienen
derecho, ¿no es cierto?
Pero, ¿es sustentable tal modelo? ¿Hay Tierra, hay fuentes de energía que
aguanten ese nivel de consumo y derroche desenfrenado? No sólo consumimos
recursos a velocidad creciente sino que generamos cada vez más basura,
que pronto contribuirá a asfixiarnos.
¿Tiene esto que ver con la crisis energética? Sí, porque las infinitas
botellas de agua envasada que ahora nos venden porque los cursos de agua están
contaminados se fabrican con derivados del petróleo y generan residuos con
los que no sabemos qué hacer.
Los costos derivados recaen en los millones que carecen de agua potable mientras
que los poseedores de autos de lujo se pelean por el GNC, y nosotros exportamos
lo que no podemos o no queremos reponer: los recursos que seguramente aún
descansan en nuestro subsuelo, pero que requieren inversiones para
encontrarlos y extraerlos.
Fueten Clarin.com.ar
Autor: Tomás Buch (BIOTECNOLOGO. AUTOR DE "TECNOLOGÍA EN LA VIDA COTIDIANA" EUDEBA)