Las centrales nucleares notificaron 66 incidentes al CSN en 2006
La presidenta del Consejo de Seguridad Nuclear, Carmen Martínez
Ten, informará hoy en el Congreso de las actividades del organismo regulador
durante 2006. En nombre del Pleno del Consejo, Ten abordará la puesta en marcha
del Sistema Integrado de Funcionamiento de las Centrales (SISC), la preparación
de la misión del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) que
visitará el CSN en febrero próximo y la respuesta de la institución a las
resoluciones del Congreso derivadas del incidente de Vandellós II.
También realizará una valoración de la situación material
de la seguridad nuclear y de la protección radiológica en España, incidiendo
en la importancia estratégica de determinados valores como la formación o la
normativa. Igualmente, detallará la visión del Consejo y sus retos tras la
aprobación de la reforma de la Ley de Creación del CSN.
El informe del organismo correspondiente a 2006 pone de
manifiesto que los titulares de centrales nucleares españolas notificaron el año
pasado 66 incidentes al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), lo que supone un
incremento de casi el 70 por ciento respecto a los registrados en 2005, un total
de 39 sucesos.
Se trata del segundo año en que mayor número de sucesos se
han notificado desde 2000, después de los 80 registrados en 2002. No obstante,
todos los hechos de los que se informó al Consejo en 2006 se calificaron como
nivel 0 en la Escala internacional de Sucesos Nucleares (INES), es decir, por
debajo de la escala y sin significación para la seguridad.
A lo largo de estos 7 años se han registrado 10 sucesos de
nivel 1, también sin consecuencia radiológicas pero que revelan algún fallo
de seguridad y uno recalificado de nivel 2 (fallo significativo en la defensa de
seguridad). Sólo en 2000 y 2006 todos los sucesos fueron de nivel cero.
AMPLIACIÓN DE CRITERIOS DE NOTIFICACIÓN.
El CSN atribuye el
aumento del último ejercicio, por un lado, a la ampliación de los criterios de
notificación de sucesos adoptada en noviembre del año pasado, pero también a
un incremento de la cultura de notificación por parte de los titulares de las
centrales, según informaron a Europa Press fuentes del Consejo. Todas las
centrales están obligadas a informar al CSN en una hora cuando el incidente
obliga a la parada del reactor o a una reducción significativa. En todo caso,
los sucesos incluyen incidentes que van desde la parada hasta la ausencia de
comunicación con el Consejo.
El Informe de 2006, al que ha tenido acceso Europa Press,
revela además que en ese ejercicio diez de los sucesos notificados se
calificaron como significativos, o lo que es lo mismo, requirieron un
seguimiento posterior de las medidas correctoras implantadas o bien se exigió
la adopción de medidas adicionales a las propuestas por el titular de la
central (en 2005 fueron 8 los sucesos calificados como significativos).
Además, otros cinco incidentes fueron calificados como genéricos,
es decir, se identificaron causas extrapolables a otras instalaciones nucleares.
A lo largo de 2006, el tema genérico más relevante ha sido el asociado a la
rotura por corrosión generalizada de la boca de hombre del sistema de agua de
servicios esenciales.
ESFUERZO DE VANDELLÓS.
El CSN continuó evaluando las respuestas
de las centrales nucleares a las instrucciones técnicas emitidas por este
organismo como consecuencia de este suceso que tuvo lugar el 25 de agosto 2004,
en la central nuclear Vandellós II. De hecho, Mellado destacó el "gran
esfuerzo" en Vandellós, tanto en las mejoras físicas como en las
organizativas de "liderazgo y seguridad".
Por otro lado, durante el pasado ejercicio el CSN propuso la
apertura de un expediente sancionador a la central de Ascó, en relación con un
incumplimiento formal de su programa de formación de personal con licencia de
operación.
En general, el informe destaca que las centrales nucleares
operaron correctamente durante 2006, resaltando como hechos destacados, el cese
definitivo de explotación de la central nuclear José Cabrera, producido el 30
de abril y las paradas de recarga en Almaraz I y II, Ascó I y Trillo. El
organismo regulador realizó 177 inspecciones y emitió 36 dictámenes para
autorizaciones, seis apreciaciones favorables y dos instrucciones técnicas.
CASI 100.000 TRABAJADORES CONTROLADOS
Por otro lado, el CSN
controló a 94.345 trabajadores expuestos a radiaciones ionizantes, a los que
correspondió una dosis colectiva de 25.385 mSv/persona. La dosis individual
media fue de 0,73 mSv/año (en condiciones normales el ser humano recibe una
radiación nuclear aproximada de 1 mSv/año). Así, un 99,52 por ciento recibió
dosis inferiores a 6 mSv/año y un 99,98 por ciento recibió dosis inferiores a
20 mSv/año.
No obstante, se produjeron tres casos de superación del límite
anual de dosis establecido en la legislación, a los que se aplicaron las
medidas previstas en el correspondiente procedimiento.
Fuente: Ambientum.com
21/11/2007