ONG AMBIENTALES Y MÁS DE 70 EMPRESAS EXIGEN A LA UE PROHIBIR LA MADERA ILEGAL
Bruselas,
Bélgica, 7 de abril de 2005 - Empresas del sector forestal europeo se han
unido a Greenpeace, WWF/Adena y a FERN (stands for Forests and the European
Union Resource Network) para exigir a la Unión Europea la adopción de una
nueva legislación que prohíba las importaciones de madera ilegal, y sus
productos derivados, en la Unión Europea.
Hoy, durante la conferencia sobre "Madera ilegal, gobierno y
comercio", organizada por FERN, Greenpeace y WWF/Adena, y celebrada en el
Parlamento Europeo, se ha presentado un comunicado conjunto de las tres ONG al
que se han sumado más de setenta empresas europeas. Compañías como B&Q y
Homebase and Habitat (británicas), Castorama (francesa), IKEA y Skanska
(suecas), Unital (Unión de empresas madereras italianas), JYK Nordic (danesa) y
Puertas Luvipol (española) están pidiendo una legislación que defienda una
competencia justa y mercados sostenibles.
"Los bosques de muchas regiones del planeta están
siendo asolados por intereses económicos de unos pocos", afirmó Miguel Ángel
Soto, responsable de Bosques de Greenpeace. "Es necesario actuar
urgentemente para garantizar una gestión sostenible de este bien común, con la
plena implicación de las poblaciones locales y dentro del marco del desarrollo
sostenible y la reducción de la pobreza".
"Las importaciones baratas de madera ilegal y el incumplimiento de algunos
requisitos sociales y medioambientales básicos desestabilizan los mercados
internacionales, amenazan a los empleos y crean competencia injusta. Sin una
estructura legal clara en Europa, las empresas con comportamiento responsable y
que invierten en prácticas sostenibles estarán siempre en desventaja", ha
declarado André de Boer, Director de la Federación Alemana de Importadores de
Madera.
Las talas ilegales contribuyen en gran medida a la destrucción
de la biodiversidad y al empobrecimiento de millones de personas que dependen
del bosque para obtener alimento e ingresos. Además agravan los conflictos
sociales y suelen estar asociadas al crimen organizado.
Para afrontar este problema la Comisión Europea adoptó en
mayo de 2003 un Plan de Acción para el cumplimiento de la legislación
forestal, gobernanza y comercio (FLEGT, en sus siglas en inglés) y presentó al
Consejo Europeo una propuesta de acuerdos comunes voluntarios con los países
productores con vistas a mejorar la gestión en el sector forestal y poner en práctica
un sistema de trazabilidad que asegure que en la UE sólo entra madera legal.
Aunque la propuesta podría tener un impacto positivo, bajo ciertas condiciones,
las ONG y la industria coinciden en que una propuesta de acuerdos voluntarios es
una medida insuficiente para atajar el problema.
"Lo atípico del sector de la madera es que no asegura a
los consumidores la legalidad de los productos que adquieren", afirmaron
Fiona Hall y Chris Davies, europarlamentarios del grupo ALDE (Alianza de
Liberales y Demócratas por Europa). "Como europarlamentarios, queremos
defender el interés público
y exigimos que la Comisión entregue el informe sobre opciones legales para
atajar las talas ilegales que prometió para mediados de 2004".
Las ONG medioambientales también han resaltado que las
extracciones insostenibles de madera y su comercialización pueden ser tan
destructivas como las de madera ilegal. Y que, por lo tanto, es necesario que la
UE tenga claro que acabar con las talas ilegales es sólo el primer paso para
conseguir una gestión forestal sostenible.
"Al ser uno de los mayores importadores de madera ilegal
y sus productos derivados, la UE tiene el deber de asumir su responsabilidad
para detener estas actividades", dijo Beatrix Richards, de la Oficina de
Política Forestal Europea de WWF. "La industria y las ONGs se han unido
para decirle a la UE que debe tomar medidas inmediatas para definir la
responsabilidad
corporativa en este sector, mediante la adopción de una nueva legislación y la
promoción de una gestión forestal sostenible en todo el planeta".
Artículo: Félix Romero