Habrá un plan canje para heladeras de bajo consumo.

   

   

El proyecto considera un subsidio del Estado y comenzará a funcionar antes de fin de año.

   

    Después del plan canje de autos y el programa Mi PC, el Gobierno ahora avanza con un nuevo proyecto para renovar el parque de heladeras, con el objetivo puesto en reducir el consumo de energía eléctrica.

    La propuesta está en estudio desde hace más de un año, aunque en las últimas semanas cobró nueva fuerza, a partir de una serie de reuniones de funcionarios con los empresarios del sector.

    El primer encuentro se concretó hace una semana con los fabricantes de heladeras, que comprometieron su respaldo al plan, mientras que para los próximos días están programadas nuevas reuniones con las casas de electrodomésticos -que serían las encargadas de comercializar las heladeras- y las distribuidoras de electricidad, que serán tentadas para participar del financiamiento del programa.

    A grandes rasgos, el proyecto considera el pago de un subsidio del Estado al consumidor final que decida entregar su heladera vieja para comprar una nueva de bajo consumo, como se hizo con el plan canje de automóviles en los 90.

    En forma paralela, el Gobierno impulsa la creación de una nueva línea de créditos para facilitar la adquisición de las nuevas heladeras, con características parecidas al programa Mi PC, que financia la compra de computadoras hogareñas.

    El proyecto es impulsado desde la Secretaría de Política Económica, que dirige Oscar Tangelson, aunque en su elaboración y aplicación están trabajando en forma coordinada distintas áreas del Gobierno, incluidas las secretarías de Medio Ambiente, Energía e Industria, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y funcionarios del Ministerio de Trabajo.

    La idea oficial es que el plan esté en funcionamiento efectivo antes de fin de año, con el objetivo de cambiar en un plazo de tres años un total de dos millones de heladeras.

    "La heladera es la principal fuente de consumo eléctrico, y cambiando un artefacto viejo por uno de bajo consumo una familia puede ahorrar un bimestre de lo que paga de luz al año. En el nivel nacional, el cálculo que hicimos fue que renovando todo el parque de heladeras el país se ahorraría la electricidad que genera la central de El Chocón cada tres años", explicó Tangelson.

El mecanismo

    Para llevar adelante el proyecto, el Gobierno acordó con los fabricantes de heladeras un régimen de categorización y etiquetado de las heladeras de acuerdo con su consumo de energía. De esta manera, todos los aparatos que se producen localmente ya están clasificados con una letra que va de la A a la G. La letra A reúne a las heladeras de mayor eficiencia energética, mientras que la G identifica a las que más gastan. El plan del Gobierno es que con los certificados de canje del producto viejo se pueda acceder a la compra de un equipo clasificado entre la A y la C.

    El primer paso en la implementación de este plan de canje sería la creación de centros de recuperación de heladeras, que estarían a cargo de la Secretaría de Medio Ambiente y en las que los usuarios entregarían sus heladeras viejas para su destrucción.

    A cambio, el usuario se llevaría un certificado por una cifra que oscilaría entre 200 y 300 pesos para utilizar como un descuento para la compra de una heladera nueva y que cumpla con las normativas oficiales en materia de bajo consumo.

    Para cubrir la diferencia -el precio de una heladera nueva no baja de 1000 o 1200 pesos-, el Gobierno impulsa el lanzamiento de una línea de créditos, asociado con las principales casas de electrodomésticos.

    Además, la intención es sumar al acuerdo a las distribuidoras de energía eléctrica. En este caso, las alternativas que se estudian son dos. La primera es que Edenor y Edesur participen del proyecto financiando la compra de las heladeras nuevas.

    La otra posibilidad es que los certificados que reciben los consumidores por su heladera vieja se puedan ir descontando de las facturas de consumo de electricidad, en el caso de que el comprador elija una heladera más cara que las que se ofrezcan en el plan canje.

Respaldo

    El proyecto ya logró el respaldo de los fabricantes de heladeras, que se verían beneficiados por un crecimiento aún mayor de la demanda, que según las estadísticas oficiales ya viene creciendo a una tasa de casi el 40% durante el último año.

    "A nosotros nos consultaron para saber si estábamos en condiciones para hacer frente a un aumento en la demanda, y desde ya que ratificamos el apoyo a cualquier propuesta que implique una expansión del mercado", explicó Roberto Lenzi, presidente de la Cámara Argentina de Industrias de Refrigeración y Aire Acondicionado (Cairaa) y de la firma rosarina Briket, que fabrica las heladeras de marca propia de las principales cadenas de electrodomésticos.

    Del encuentro también participaron ejecutivos del resto de los fabricantes nacionales de heladeras: Mabe (General Electric, Patrick), Frimetal (Gafa), Bambi, Neva, Autosal (Kohinoor, Columbia) y Helametal (Philco), que se llevaron de la reunión el compromiso oficial de que los certificados para la compra de un equipo nuevo sólo se podrán usar para adquirir aparatos de fabricación nacional.

   

Fuente: LaNación

26 de Febrero, 2007

 

 

Volver a página Principal