El primer generador solar conectado a la red en la Argentina

   

   

  

  

    La organización Greenpeace instalo un generador solar y retiró el medidor de Edenor luego lo reemplazaron por otro que contabiliza la energía solar que consume la oficina y la que es reenviada a la red pública es decir de vuelta a Edenor. 
    Reclaman normas que le permitan hacerlo a cualquier usuario.

 

    Foto : Uno de los voluntarios de Greenpeace revisa los paneles de energía solar.

    La organización pone en marcha el primer generador solar conectado a la red eléctrica y reclama el fin de las energías sucias.
    Buenos Aires, 19 de Abril de 2001.- Renovando su reclamo por el fin de las energías sucias,
la organización ambientalista Greenpeace inauguró hoy en Buenos Aires, ubicado en la terraza de su sede, en la calle Mansilla 3046 la primera instalación solar que genera electricidad conectada a la red pública en la Argentina.
   
Para Greenpeace, "éste es el tipo de soluciones que deben ponerse en marcha para mitigar los impactos de las energías sucias, como es el caso del cambio climático que padecemos en la Argentina y en todo el mundo".
    Juan Carlos Villalonga, coordinador de Energía de Greenpeace Argentina, señaló que la instalación del nuevo generador y su medidor (hoy por hoy es un acto ilegal; por eso estamos reclamando una normativa que obligue a las empresas concesionarias a colocar un sistema de medición adecuado, que permita a los usuarios instalar paneles solares en sus viviendas).
    El generador fotovoltaico instalado en la sede de Greenpeace tiene 10 paneles y una capacidad de 430 wp. Los paneles producen corriente continua, y luego un inversor la transforma en corriente alterna. Ese inversor está conectado a la instalación eléctrica de la sede, y a la red pública, en este caso de Edenor, explicó Manuel Fuentes, miembro de Greenpower, la empresa que cooperó en el diseño del proyecto "Greenpeace Solar". El inversor recibe energía convencional de parte de la red pública para su funcionamiento; al mismo tiempo, la energía solar que no se utiliza en la sede se deriva a la red pública, con lo cual se le está devolviendo a Edenor parte de la energía utilizada.
    Se trata del primer dispositivo fotovoltaico que se integra a la red eléctrica en el país. La sede de Greenpeace recibe simultáneamente energía de la red pública (en este caso de Edenor), y de sus paneles solares instalados en su fachada. Así se reduce el consumo de energía de la red y se suministra a la misma electricidad solar cuando se genera por encima del consumo.
    La organización retiró hoy el medidor de energía de la compañía Edenor y en su lugar instaló medidores digitales que miden la electricidad consumida y la entregada. "Greenpeace procura una normativa que obligue a las compañías eléctricas a colocar este tipo de medición para que los usuarios puedan instalar paneles solares en sus viviendas", explicó Juan Carlos Villalonga, coordinador de Energía de Greenpeace Argentina.
    Este tipo de instalaciones permiten el uso de la energía solar en las ciudades, tanto en edificios como en viviendas. "Se trata de la aplicación más importante que posee la tecnología solar a nivel mundial y es la más relevante de cara al futuro", agregó Villalonga.
    En Argentina aún no existe ninguna normativa que permita el uso de esta tecnología. "Es preciso que se establezcan normativas que permitan y alienten el uso de la energía solar fotovoltaica integrada en edificios", dijo por otra parte el Lic. Manuel Fuentes, de Greenpower, compañía dedicada al desarrollo de proyectos en energía renovables y que ha cooperado en el diseño del proyecto de la sede solar de Greenpeace.
    "Greenpeace Solar" se llama el proyecto presentado por la organización que incluye el desarrollo de su oficina solar y una serie de iniciativas que incluyen el establecer un marco regulatorio favorable a este tipo de instalaciones y el desarrollo de un ambicioso programa de "Cinco mil techos solares", a desarrollarse en los próximos tres años. "Redirigir el gasto que hoy se hace en energías sucias, como la nuclear, hará posible desarrollar una nueva industria como la solar, basada en una energía limpia y con un futuro inmenso por delante".

 


DOS MIL ESCUELAS SIN LUZ

    Greenpeace también enfatizó que la energía solar puede dar una respuesta inmediata a la población que hoy carece de suministro eléctrico. En la Argentina hay unas dos mil escuelas que no poseen energía eléctrica.
    Greenpeace reclama un esfuerzo para que en el año 2003 todas las escuelas del país tengan luz. "Para lograrlo, hay que desarrollar un esfuerzo conjunto entre el sector público, las empresas y la sociedad. La energía solar es la respuesta idónea para esas escuelas" explicó el vocero de Greenpeace, durante el acto de inauguración.
    Con esta primera instalación de energía solar fotovoltaica integrada a la red eléctrica en Argentina, Greenpeace procura abrir un nuevo espacio para el desarrollo de la energía solar en nuestro país. Hasta ahora sólo usada para aplicaciones aisladas, en zonas rurales, la instalación solar de la oficina de Greenpeace muestra la disponibilidad tecnológica para utilizar la energía solar en las ciudades.
    La oficina solar es un paso que da Greenpeace para tener un consumo energético más limpio y de menor impacto ambiental. "El cambio climático requiere de acciones urgentes a todo nivel para que las soluciones se pongan en marcha", dijo Villalonga.
    En ese sentido, Greenpeace viene reclamando a las grandes corporaciones del petróleo y a países como Estados Unidos a dejar su postura obstruccionista en las negociaciones internacionales para reducir las emisiones de gases que están generando el cambio climático.
 
 
 

 
Fuente: Organización Greenpeace Argentina - Página 12 

  

 

   

 

   

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