Ingenieros daneses desarrollan el primer refrigerador magnético
Revolucionará el mercado del frío y estará operativo dentro de dos años, según sus artífices
Ingenieros daneses han desarrollado una nueva técnica de refrigeración magnética que revolucionará el mercado del frío, ya que permitirá la construcción industrializada de refrigeradores ecológicos, silenciosos y de menor consumo de energía que los modelos actuales. Aunque no es la primera vez que se hace un anuncio de este tipo, sus artífices aseguran que el primer prototipo estará operativo dentro de dos años. La refrigeración magnética es perseguida desde hace años por ingenieros de todo el mundo, ante el encarecimiento de la energía y el aumento de los problemas medioambientales, sin que hasta ahora haya aportado resultados industriales. Por Eduardo Martínez.
Una nueva técnica de refrigeración magnética está siendo desarrollada
por ingenieros de los departamentos de pilas de combustible y química de
los estados sólidos del Laboratorio
Risø en Roskilde, Dinamara, informa Conpenhagen
Capacity.
El prototipo funciona con un ciclo de cuatro tiempos y usa materiales cerámicos,
que son estables y duraderos. Además, no tiene partes móviles
(compresor), haciendo superior su rendimiento energético. Estará en el
mercado dentro de dos años y el gigante danés del sector Danfoss
ya se ha interesado para su producción.
Según sus artífices, esta tecnología revolucionará el mercado del frío,
ya que permitirá producir refrigeradores ecológicos, silenciosos y de
menor consumo, puesto que ahorra hasta una tercera parte de la energía
que consumen los refrigeradores actuales.
La refrigeración magnética es una tecnología emergente que utiliza
materiales sólidos y no volátiles como componentes activos, así como
agua y alcohol como medio para transportar el calor. Una vez que pueda
aplicarse a nivel industrial, producirá una refrigeración no
contaminante y energéticamente eficaz a precios competitivos.
Los actuales sistemas (industriales y domésticos) de refrigeración,
ya sean frigoríficos, congeladores o aparatos de aire acondicionado,
utilizan la compresión y expansión de un gas de forma cíclica. Al
comprimirse el gas pasa al estado líquido y al expandirse se evapora de
nuevo. Para evaporarse necesita calor, lo extrae del medio y lo enfría.
Sin embargo, este sistema es dañino para el medioambiente, ya que los
gases empleados escapan a la atmósfera, incrementan el efecto invernadero
y destruyen la capa de ozono. Además, los compresores utilizados no son
del todo eficaces. La refrigeración magnética, sin embargo, se basa en
las propiedades magnéticas que poseen algunos materiales, conocidas como
el efecto magnetocalórico.
Más de 100 años de investigaciones
El fenómeno conocido como efecto magnetocalórico fue descubierto en 1881
y consiste en un cambio reversible de la temperatura de un material metálico
expuesto a un campo magnético. La temperatura de estos materiales se
modifica cuando se les aplica un campo magnético exterior, lo que ocurre
en metales y materiales cerámicos.
Para que este cambio de temperatura tenga lugar, es preciso que el estado
magnético del material afectado por el campo sea alterado instantáneamente,
lo que se conoce como transición magnética y ocurre generalmente a
temperaturas precisas.
En ese momento la configuración magnética de los átomos cambia,
provocando una disminución de temperatura o efecto negativo, o se produce
una absorción de calor o aumento de temperatura, lo que se conoce como
efecto positivo.
Este efecto viene siendo utilizado por la física de bajas temperaturas
desde los años treinta, si bien sólo recientemente, merced a los avances
ocurridos en las ciencias de los materiales, el efecto ha podido ser
utilizado a temperatura ambiente.
De esta forma ha podido empezar a pensarse en el material magnetocalórico
como elemento activo en los sistemas de refrigeración. La ventaja de
estos materiales magnetocalóricos, a diferencia de metales, es que no
corroen con el agua y que sus oscilaciones de temperatura pueden ser
controladas.
Hace tiempo que se viene investigando en la refrigeración magnética,
aunque sin resultados industriales, por lo que la investigación de los
ingenieros daneses puede considerarse relevante en este proceso, aunque se
encuentre todavía en fase de desarrollo.
Nueva aleación magnetocalórica
Recientemente, investigadores de la Universidad de Cambridge en el Reino
Unido anunciaron
que habían descubierto una aleación metálica no tóxica y barata capaz
de producir frío cuando quedaba expuesta a un campo magnético. Según
afirman, su eficacia es un 40% superior a los modelos actuales de
refrigeración.
Esta aleación metálica está compuesta de cobalto, manganeso, silicio y
germanio. No es tóxica ni cara y libera suficiente frío a temperatura
ambiente, por lo que puede servir como bomba de calor: cuando se activa su
campo magnético, la aleación se enfría (efecto negativo) y cuando se
desactiva, absorbe el calor exterior calentándose, provocando así un
enfriamiento de los objetos del entorno, que es el principio de una cámara
de frío o de una nevera.
Por otro lado, en 2002 científicos norteamericanos anunciaron
también haber dado con la fórmula para la construcción de
refrigeradores magnéticos, sin que este proyecto haya tenido continuidad
conocida. Este sistema se basa en la utilización de gadolino, usado como
componente en las varillas de control de los reactores nucleares.
A su vez, ingenieros holandeses publicaron
ese mismo año haber descubierto que algunos compuestos de manganeso
pueden actuar como refrigerantes a temperatura ambiente en presencia de débiles
campos magnéticos.
Aunque el primer modelo de refrigerador magnético se remonta a 1976, tal
como se explica en ese ensayo,
las investigaciones sobre la refrigeración magnética se han acentuado en
los últimos años como consecuencia del encarecimiento de la energía y
de los problemas medioambientales.
Los investigadores de Cambridge consideran que su tecnología puede
trascender incluso los refrigeradores domésticos, ya que su aleación
magnetocalórica funciona sobre un amplio espectro de temperaturas.
lunes 09 Octubre 2006
Eduardo Martínez