Rentabilidad
de una instalación fotovoltaica
Es de dominio público que existen programas que apoyan y subvencionan a los que decidan invertir en una instalación fotovoltaica de conexión a red. Sin embargo, es preciso mencionar que puede obtenerse rentabilidad en términos muy distintos de los puramente económicos. Es decir, además de obtener energía existe una rentabilidad relacionada con aspectos como la investigación y desarrollo, la defensa y protección del medio ambiente, imagen pública, publicidad de empresa, etc. Estos aspectos, pueden motivar decisiones en el sentido de invertir en esta aplicación mucho antes de que se alcancen los niveles de competitividad con la energía convencional en términos exclusivos del coste del kWh generado.
Los sistemas que aprovechan las fuentes de energía renovable están ganando terreno, y el ritmo de avance es tan rápido que puede fácilmente perderse de vista la magnitud de lo que esta sucediendo. Verificando lo ocurrido, podemos afirmar que es posible constatar un cambio fundamental y generalizado en el pensamiento de finales de los años 90. Es un consenso creciente en cuanto a que el aprovechamiento de las energías renovables supondrá progreso económico y protección medioambiental.
Además, con la conexión a red de la instalación fotovoltaica, el usuario y la compañía eléctrica emprenden un nuevo tipo de relación. Una relación que se presenta como reto tecnológico de futuro, y que tiene importantes valores añadidos. Se pueden destacar:
La electricidad fotovoltaica tiene un potente añadido económico que viene dado en el caso de sustitución de otras energías. Se trata de que la electricidad solar es una clara apuesta por la conservación del medio ambiente. La generación de energía positiva (electricidad fotovoltaica) supone una eficiente forma de reducir las emisiones de agentes contaminantes a la atmósfera que se derivan de las fuentes convencionales, y al mismo tiempo, supone un ahorro de combustibles fósiles para las generaciones futuras.
Muchos se encuentran tan ensimismados en el debate de acontecimientos institucionales futuros que quizás no se den cuenta de la transformación económica que ya está en marcha como consecuencia del aumento en la utilización de las fuentes de energía renovable. En el caso que nos atañe, la tecnología fotovoltaica es la base de un tejido industrial que goza de un elevado potencial de exportación. Es una actividad productiva con futuro, y en la UE se dispone de una industria muy motivada en este sector. Con las principales compañías petrolíferas y otras grandes sociedades europeas, están operativas numerosas pequeñas y medianas empresas. Las previsiones existentes apuntan a que su número podría aumentar de forma estable, creándose más de 70.000 empleos en Europa antes del 2010.
Si consideramos que la energía solar es un recurso autóctono, cuanto mayor presencia tenga en nuestro sistema de energía, menor presencia tendrá el recurso importado. Es evidente que el cuidado aprovechamiento de los recursos renovables ayuda a la disminución de la dependencia energética con el exterior. Este hecho siempre ha proporcionado un aumento de la seguridad y diversidad del suministro energético.
La generación fotovoltaica es un método silencioso, es un procedimiento fiable y es una construcción eléctrica de muy bajo mantenimiento.
Las ciudades son sistemas abiertos que requieren de materia y energía para mantener operativa su compleja estructura. En la mayoría de las ocasiones, es necesario trasladar energía hasta el consumidor por medio de redes de transporte y distribución. El transportar energía lleva implícito dificultades que en ocasiones resultan prohibitivas. Por el contrario, la generación fotovoltaica de electricidad se encuentra cerca del punto de consumo, lo que favorece la diversidad del sistema y reduce las pérdidas ocasionadas en el transporte y distribución. La generación distribuida de electricidad tiene un gran atractivo.
Cabe destacar de las centrales fotovoltaicas, el poco tiempo que se necesita para su construcción y la facilidad con que se pueden instalar en nuestros pueblos y ciudades. La generación fotovoltaica inyecta potencia en la red sin menoscabo alguno de la calidad del suministro y ofrece la posibilidad de obtener de forma limpia electricidad de alto valor comercial.
Autor: Pablo Burzaco
Fuente: http://www.robotiker.com