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Tuvalu: un país que puede desaparecer

     

    

   

   Tuvalu, es uno de los países más pequeños del mundo y puede quedar sumergido bajo las aguas del océano Pacífico en 50 años debido al calentamiento global, pese a ello lucha por convertirse en un ejemplo de desarrollo sustentable.

    Su  territorio está compuesto por nueve islas de coral, cubierta por una densa vegetación tropical que cubre aproximadamente de 26 kilómetros cuadrados.
    Es una de las naciones más bajas del mundo, con menos de cuatro metros por encima del nivel del mar en su punto más elevado. Durante la última primavera, las "mareas del rey" fueron las más altas que se recuerden, inundando muchas de las islas y acelerando la erosión y volviendo infértil al suelo debido al ingreso del agua salada.

    Los especialistas calculan que el aumento del nivel del mar provocado por el cambio climático sumergirá a esa nación insular cercana a Australia que cuenta con 10.500 habitantes.

    En un pequeño islote ubicado cerca de Funafuti, la capital de Tuvalu, se finalizó la construcción del primer digestor de biogás de la historia en una isla de coral, este utiliza estiércol de unos 60 cerdos para producir combustible para cocinas. Más de 40 lugareños fueron capacitados en el campo de energías renovables en el novel Centro Nacional de Entrenamiento de Tuvalu.
    El gobierno y la población de Tuvalu apoyan fuertemente el plan y quieren que se convierta en un modelo de nación ambientalmente respetable, que debe ser un ejemplo para el mundo.

    La economía de subsistencia de Tuvalu, que dependía de la pesca y de las huertas locales, hace poco tiempo pasó a importar alimentos y combustible.
    Ubicado aproximadamente 1.000 kilómetros al norte de Fiji, este país está aislado y no tiene nada que vender al resto del mundo más que el nombre de dominio de Internet "tv". Los desechos generados por la actividad humana se transformaron en problemas ambientales locales, ya que no hay plantas de tratamiento o eliminación de residuos.
    Por ese motivo está previsto que un segundo digestor de biogás utilice residuos humanos.

    Hace 20 años, Tuvalu tenía un proyecto pionero de energía solar que funcionó durante aproximadamente 12 años. La población local no tuvo los recursos o habilidades para mantenerlo, y cuando el equipamiento necesitó reparaciones o repuestos fue abandonado.

    La conciencia ambiental en la isla aumentó drásticamente y sus habitantes han participado activamente. Se llevan a cabo trabajos de limpieza en toda la comunidad y para este otoño austral se prevé el inicio de un proyecto de biodiésel que utiliza palma de coco.

    La capacitación sobre semillas y horticultura está en curso para ayudar a reducir la dependencia de alimentos importados. Nuevas luces solares en la vía pública, baños ecológicos y proyectos eólicos también forman parte de los planes. Implementar todo el proyecto de 10 años costará menos de nueve millones de dólares.

   

   
Autor: Walter Leone

PanoramaEnergetico.com

 

 

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