Barcelona hace del vehículo eléctrico una alternativa real

   

   

    Cataluña | Que los vehículos no contaminantes son la alternativa a la circulación urbana es algo que ya nadie pone en duda. Como muestra, el uso de coches eléctricos es cada vez más habitual en flotas, ayuntamientos, empresas de servicios, reparto, etc. La ciudad de Barcelona, pionera en tantos campos relacionados con el medio ambiente, concentra un buen número de estas iniciativas.
    En los últimos meses, la marca Mega, principal proveedora de vehículos eléctricos profesionales, ha conseguido una notable introducción en este mercado. Espais Singulars, una UTE creada por Acciona Medio Ambiente y Stachys, ha adquirido dos volquetes eléctricos para el mantenimiento de los parques de Can Vidalet, en Esplugues; y Torreblanca, en Sant Feliu de Llobregat.
    La red de parafarmacias Labokifarm utiliza ya un furgón eléctrico Mega para el reparto entre sus establecimientos de Barcelona. La prestigiosa firma JC Decaux, líder mundial en los mercados de mobiliario urbano y comunicación exterior, realizará una experiencia piloto para el mantenimiento del mobiliario urbano de Barcelona con un furgón eléctrico. Y hace unos meses, la empresa Cepsa adquirió doce pick-ups eléctricos para realizar el mantenimiento de catorce parques del área metropolitana.
  
El proyecto Fideus
  

    Los vehículos eléctricos se adaptan especialmente bien a la conducción en ciudad. Teniendo en cuenta que el 75 por ciento del ruido que se percibe en las urbes procede del tráfico rodado y que el nivel de contaminación ambiental no cesa de aumentar, estos vehículos ofrecen un índice 0 en ambos campos. Fruto de ello, se acaba de desarrollar durante dos meses un proyecto piloto, denominado Fideus e impulsado por el Ayuntamiento de Barcelona, para el uso de los transportes ecológicos en Barcelona.
    El barrio de Sant Andreu ha sido la plataforma de lanzamiento de esta iniciativa, que podría extenderse a otras zonas. La antigua fábrica "Fabra i Coats", convertida en micro-plataforma de carga y descarga, recibía las mercancías en su transporte convencional y, desde allí, la mensajería ecológica Trévol las distribuía a los establecimientos de la zona comercial del barrio mediante bicicletas y vehículos Mega.
  
Barcelona, la City del Mega
   

    También Barcelona y su Salón del Automóvil están siendo el escenario de la presentación del nuevo Mega City, la primera incursión de Mega en el segmento particular. Un vehículo que alcanza los 60 km. por hora y que circula ya por el centro urbano de Londres, de ahí su nombre. Ahora llega a España con una tecnología más que probada. Sus ventajas: la nula emisión de gases contaminantes y de contaminación ambiental; y un mantenimiento extremadamente económico, dado que no precisa repostar ni cambiar filtros y aceites.

  

Fuente: Ambientum

22/06/2007

 

          

      

  

   

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